viernes 29 de mayo de 2009

Firmas en la Feria de Madrid

Con las prisas de siempre y a última hora, ahí van las firmas de Casi sin querer. En caso de éxito fulgurante repetiré a final de Feria...
Viernes 29 de mayo, a partir de las 18.30h en la caseta nº 229 de Baile del Sol+Escalera
Y el sábado 30 de mayo, a partir de las 11h, en la caseta nº 340 de Mahidisa a firmar más ejemplares de Casi sin querer.
Creo que el sábado tendré a la familia en pleno, mis tres pequeñas podrían destruir la caseta en una de las suyas así que no lo dejes para última hora.

martes 3 de marzo de 2009

Tras un letargo como de cien osos


Pues eso, que ya iba siendo hora.

A ver si revitalizo esta cosa. Se me ha ocurrido emplear el blog como plataforma para mi recién editado libro de poesía, Casi sin querer, que así se llama la criatura. Veré de, además de dar sus detalles propios, publicar algún poema del susodicho. También de reflejar aquel eco que pueda estar teniendo, o aquello que se haya podido decir del poemario, y, con tal ocasión, comentar aquello que hayan podido decir amigos o lectores. Y, si con el impulso salen otras cosas de interés, otros libros de los que hablar, mejor que mejor, que si no se queda todo en un autobombo mix.

jueves 26 de julio de 2007

Otros tres

Tras la epatante imagen de las colinas azules de la entrada anterior vamos con las esperadas recomendaciones:

Las Plazas, de José Miguel De Suárez y Mercedes Marcos Montfort:
Una estupenda novela coral, cargada de sensibilidad y buen estilo, escrita por este matrimonio, para los que creen que en pareja sólo se puede... discutir.

Compraré un rifle, de Guillermo Fadanelli.
Otro libro estupendo, en este caso, de cuentos. Sus novelas tambiéne están bien, pero yo me quedo con los cuentos, con la suficiente mala leche para conectar, como latigazos, o, en este caso, como perdigonadas en el culo.

Arder en el agua, ahogarse en el fuego, de Charles Bukowski.
Una recopilación mastodóntica, quizás demasiado, recomendaría una lectura más espaciada, a sorbos cortos. Tal tamaño no lleva sino a una cierta irregularidad de quien se daba el gusto de rematar un libro de poemas en una noche entre trago y trago. Con todo, y en los abudantes destellos de genialidad, imprescindible.

¿Web o blog?


Sí; he ahí el dilema. Sin haber entendido exactamente qué es cada cuál, ya estoy hecho un lío. Observo que quien tiene web se da el gusto o se permite la licencia de darse un bombo permanente: aquí está mi entrevista, aquí mi programa de radio, aquí las reseñas de mi libro, y éstas son las fotos de mi último viaje a Bali. Ya, lo del blog es cosa como de diario, cuaderno de bitácora y todas esas cosas, vale. Pero, ¿y si no tienes web? Yo, al menos, ignoro siquiera cómo empezar una, ¿se convierte en lícito el autobombo blogero? No lo sé, pero, por si acaso, ya vais avisados, lectores multitudinarios que os cortáis a la hora de dejar vuestro mensaje, !no os cortéis, hombre!
Sea como sea, y por la parte de diario que me toca, hoy me han avisado de un ilustre ayuntamiento que el sobre que, con mi plica eso sí, les envié y que había de contener mi delicioso relato, les ha llegado vacío. No es el primer caso, así que vaya dándose por enterado el empleado de correos que hace desaparecer, de cuando en cuando, mi obra, con el seguro propósito de suplantar mi autoría y hacerse millonario a la par que conquistando un sitio destacado en el Olimpo de las letras. Ya puestos a llevar a cabo su maquiavélico plan, podía empezar a suplantarme, a usurpar mi personalidad, escribiendo a diario en este blog. Dicho queda.

miércoles 18 de julio de 2007

Radio

Hace unos días intervine en un programa de radio. Fue en el programa 3 de nit, en IB3 Radio, una emisora balear que tuvo el acierto y el buen gusto de entrevistarme en un programa literario. Todo fue posible gracias a mi amiga Joana Pol y hubo momentos deliciosos, como el de una lectura dramatizada de Los átomos errantes, novela de un servidor que si en este blog no había hablado de ella lo hago ahora. Leyeron varios episodios (es que la novela es eso, episódica) y lo pasé en grande, además hubo risas y halagos varios que, como a cualquier juntaletras, no me agradaron en absoluto.
Sandra Llabrés es la presentadora y quien me hizo la entrevista. Pronto la colgaré en esta página, que Joana me lo va a preparar y podré presumir de archivo sonoro, invento que, como todos y cada uno de los que existen, me parece un milagro.

No sé predicar


Seguimos con el mismo problema de tiempo, y ya no es sólo el tiempo, sino tener algo que contar... dichosos los que tienen algo que largar ¡todos los días! Y piensan que su opinión interesa, no digo que no pueda ser interesante no, ya sé que hay muchos casos, pero hablo desde la óptica del comunicador, del que expone sus ideas, hace un dietario, un diario o un resumen pormenorizado de sus achaques... es ese ser el que merece estudio, el que cree que lo que opina transciende, hay algo de predicador en ellos, también su parte de inconsciencia, quizás no calcualr el discurrir total del mundo; qué puede aportar un chascarrillo diario...
Pensando así, no es de extrañar que el blog se me atasque, igual un día me creo bombilla y me veo obligado a iluminar día sí día también.
Sea como sea, algo habré de contar, y, ya para empezar he aprendido a subir una imagen y es la de mi hija mayor y mi ahijada en un día muy especial.
P.S. Prepararse para bombardeo de fotos familiares porque son las únicas que me sé subir al blog.

martes 22 de mayo de 2007

3 libros 3 (poesía, cuento y novela)

Zona de Silencio, de Ladislao Aguado:
Inevitablemente el primero, no porque lo haya presentado ni porque lo haya premiado en su momento, sino porque es un buen libro de un buen escritor. Ya había acreditado sus dotes como narrador ganando el Gabriel Sigé, ahora se nos presenta como poeta con un libro lleno de fuerza y de nostalgias.

El gran sueño del paraíso, de Sam Shepard:
El mejor libro de cuentos que leí durante una larga temporada. El autor tiene una merecida fama como dramaturgo y novelista, pero a mí me gusta más en la narrativa breve. Son cuentos casi prodigiosos, certeros, exactos, no les puedes añadir una coma ni aunque lo intentes durante meses. Y tampoco le puedes quitar nada al taexto, ni con una barrenadora. Después de ser jurado en algún que otro premio de cuentos, recuperé la fe. Léelo y guárdatelo con avaricia.

La judía más hermosa, de Fernando García Calderón:
Vaya por delante que no leo ni gusto de la novela histórica (cosa de gustos, también aborrezco el flamenco o la doma clásica, no pasa nada). Pero en todos los palos hay obras que emergen con luz propia. ¿Por qué? Porque hay artista y hay talento. Como en esta Judía, bien escrita y bien tramada por un autor que si no está ya entre los grandes, pronto lo estará.